Buenos Aires - Noviembre de 2002
La crisis bancaria que estalló hace un año
en la Argentina ha dejado herida la confianza de los ahorradores
con las entidades financieras. En esa brecha ha sabido colarse
en los últimos meses un nuevo banco virtual, que ha recogido
los depósitos que perdía la banca tradicional, acuciada
por el descrédito y soportando marchas de protesta y críticas
despiadadas.
InvertirOnLine quiere ocupar hoy en la Argentina el lugar que
dejara vacante el frustrado Patagon, un invento financiero de
Wenceslao Casares. Él no fue el único argentino
que con sus ideas arrastró al fracaso a numerosos inversores:
Martín Varsavsky dejó Jazztel con fuertes pérdidas
y una deuda inmanejable en manos de sus acreedores, aunque en
la Argentina su nombre sigue asociado al sueño de la revolución
educativa educ.ar.
Aprovechando el descrédito de la
banca tradicional
InvertirOnLine fue creado por un grupo argentino hace dos años,
con pocos recursos y muchas ambiciones. Tras 24 meses de operaciones,
esta empresa acaba de anunciar que en la Argentina actual, la
de la crisis y el desempleo, ya obtiene ganancias y sus ingresos
crecen un 20% por trimestre.
El secreto de su éxito se basa en el fuerte descrédito
popular que registró este año la banca tradicional
argentina, que cayó a su nivel más bajo de credibilidad
al no reintegrar los ahorros al público. Además,
recoge la experiencia de Patagon, pionero en la banca online que
logró engatusar a uno de los dinosaurios españoles
y que ahora empieza a levantar cabeza.
El primer punto de la explicación está avalada
por representantes de los bancos más importantes del país.
Aseguran que el éxito de InvertirOnLine proviene de la
crisis bancaria que estalló el 3 de diciembre de 2001 en
Buenos Aires y que ha dejado herida la confianza de los ahorradores
con las entidades financieras. A raíz de una fuerte salida
de depósitos producto de una recesión de 4 años,
los bancos no pudieron devolver los depósitos en dólares
que fueron reprogramados o canjeados por un bono del Estado a
10 años.
La furia de la gente se vio en las calles del microcentro de
Buenos Aires: las sucursales de todos los bancos debieron levantar
empalizadas en sus frentes para soportar las agresiones de los
ahorradores. Dos de ellos son de capital español: el Banco
Río (Banco Santander Central Hispano) y el Banco Francés
(Banco Bilbao Vizcaya Argentaria).
De ese rechazo se aprovechó este nuevo banco virtual,
que por no tratarse de una entidad con sucursal física
y trayectoria conocida, logró captar ahorros de la gente
al mismo tiempo que la banca tradicional los perdía.
Malos precedentes
A pesar de que esta pueda ser una de las causas del éxito,
el fenómeno de InvertirOnLine sorprende a los analistas
argentinos. Sobre todo porque ellos recuerdan la gran cantidad
de fracasos de empresas de Internet que se habían proyectado
en este país como éxitos asegurados.
Además de la aventura de Patagon, el portal financiero
de Casares que causó fuertes pérdidas al Santander
Central Hispano (que invirtió en su compra alrededor de
800 millones de euros), esta vivo el recuerdo del paso de Varsavsky
por la operadora de telefonía Jazztel.
El emprendedor, multimillonario, engatusador y filántropo
argentino anunció hace poco menos de un mes que dejaba
la presidencia de Jazztel en manos de sus acreedores tras otro
trimestre de fuertes pérdidas (41,4 millones de euros)
y luego de canjear el paquete accionarial a cambio de sus bonos
por 676 millones de euros.
Varsavsky tuvo sus problemas en España pero en su país,
Argentina, de donde emigró en 1977 con fundados temores
sobre la dictadura militar de entonces, alimentó el sueño
de una revolución educativa con un portal oficial, www.educ.ar,
para interconectar a 52.000 escuelas estatales de todo el país.
"Es una suerte de Plan Marshall", anunció con
falsa modestia en abril del año 2000 en Buenos Aires, cuando
gobernaba el hoy destituido Fernando de la Rúa y su hijo
"Aíto" diseñaba sueños imposibles
con el propio Varsavksy. Esa amistad con la familia de la Rúa
permitió a Varsavsky ser engalanado como "embajador
Extraordinario y Plenipotenciario de Argentina ante la Unión
Europea".
En la actualidad, aquella red de computadoras educ.ar
que iba a significar una revolución en la educación
argentina no es más que otra desilusión tanguera
que supo consumirse también buena parte de los 11 millones
de dólares que Varsavsky donó de su propio bolsillo.
Ahora el gobierno de Eduardo Duhalde promete derivar 1,5 millones
de dólares de aquella donación para mantener abierto
durante todo el 2003 el portal educ.ar.
Con estos antecedentes, ante cada propuesta
argentina de innovar en el campo de Internet, los prejuicios tienen
sus fundamentos, y el éxito inicial de InvertirOnLine resulta
llamativo y sorprende en alguna medida. Pero los responsables
del banco virtual muestran datos que no sólo confirman
la tendencia positiva de la empresa sino que además le
permiten avalar su presentación en sociedad con servicios
bancarios: sus ingresos crecen a un ritmo de 20% por trimestre.
Y eso en el sector financiero de la Argentina actual es un milagro.
La pregunta es si este éxito durará.