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ctualmente se puede encontrar una
gran variedad de productos de inversión
en la Bolsa, emitidos tanto por
empresas privadas como por el Estado,
Comunidades Autónomas y otros Organismos
Públicos.
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Renta Variable
Las
acciones
Las
acciones son el producto de renta
variable por antonomasia y, quizás,
el más popularmente conocido por
los inversores en el mercado bursátil.
Las empresas tienen dividido su
capital en acciones. Por ejemplo,
Telefónica tiene en la actualidad
un capital constituido por 939.470.820
acciones de aproximadamente $11
de valor nominal cada una.
Cuando una empresa cotiza en Bolsa,
sus acciones pueden negociarse en
el mercado; los compradores y vendedores
determinan el precio de las acciones.
El resultado de multiplicar el precio
de una acción por el número de acciones
existentes da igual al valor bursátil
o capitalización de una empresa,
que es un criterio muy útil para
determinar el valor real de dicha
empresa. La determinación
del precio de las acciones de las
empresas supone, en definitiva,
la valoración que hace el mercado
sobre las expectativas de las empresas
que cotizan. Por este motivo a la
Bolsa se le considera como el "barómetro
o indicador" de la economía.
Dado
que una acción es una parte proporcional
del capital social de una empresa,
el que la adquiere se convierte
en copropietario de dicha compañía.
Las
acciones confieren a su titular
una serie de derechos y responsabilidades
que pasamos a analizar:
Derecho
al dividendo
El beneficio que una empresa obtenga
en un ejercicio deberá destinarse,
en primer lugar, a compensar las
pérdidas de años anteriores si las
hubiere; después deben pagarse los
impuestos correspondientes; la parte
restante podrá destinarse a reservas
y dividendo.
Las reservas son la parte del beneficio
que se mantiene en la sociedad con
objeto de aumentar la potencia económica
de la misma y permitir financiar
con recursos propios las inversiones
productivas que se tengan previstas.
El dividendo es la parte del beneficio
que la compañía reparte entre sus
propietarios, es decir, sus accionistas.
Como puede deducirse, el importe
del dividendo depende de los resultados
de la compañía cada año y de su
política de distribución de beneficios,
por eso a las acciones se las considera
un producto de renta variable.
Lo más habitual es que las empresas
paguen dos dividendos al año a sus
accionistas (dividendo a cuenta
y complementario).
A
pesar del carácter variable del
dividendo, en el caso de muchas
empresas cotizadas en la Bolsa el
importe de los dividendos es bastante
previsible. Así ocurre con las compañías
eléctricas y con las autopistas,
cuyos beneficios dependen, en gran
medida, de la subida anual de sus
tarifas. Además, suelen seguir una
política de dividendos muy estable.
Derecho
a la transmisión
Todo
accionista tiene derecho, a recibir
la parte proporcional que le corresponda
resultante de la liquidación de
la sociedad; ello no significa que
tenga derecho a solicitar a la sociedad
que le devuelva el valor de su inversión
en cualquier momento. Sin embargo,
todo accionista tiene el derecho
de transmitir sus acciones, siempre
y cuando encuentre comprador. En
el caso de acciones que cotizan
en Bolsa la transmisión está prácticamente
asegurada, dado que una de las principales
funciones de la Bolsa es precisamente
dar liquidez a los valores cotizados.
La Bolsa, por tanto, facilita el
ejercicio de este derecho a los
accionistas de empresas que cotizan.
La
diferencia positiva entre el precio
de venta y el precio al que se compraron
las acciones se denomina plusvalía
o rentabilidad extraordinaria. Por
lo tanto, un accionista puede rentabilizar
su inversión por dos vías: el dividendo
y la plusvalía.
Derecho
preferente de suscripción
Cuando
una sociedad anónima efectúa una
ampliación de capital con emisión
de nuevas acciones, los accionistas
actuales tienen derecho preferente
para suscribir (comprometerse a
la compra) de las nuevas acciones.
Este derecho también puede venderse.
Si la empresa de la que hablamos
cotiza en Bolsa los derechos se
pueden vender en ella.
Derecho
a voto
Todos
los accionistas tienen el derecho
al voto en la Junta General de la
empresa. La Junta General es la
reunión que tienen todos los accionistas,
ordinariamente, una vez al año y
extraordinariamente en determinadas
circunstancias, para tomar decisiones
principales relativas a la empresa,
y entre ellas aprobar los ejercicios
concluidos, nombramientos, etc.
Todos los accionistas tienen derecho
al voto, con una simple restricción:
sólo pueden votar directamente aquéllos
que reúnan el número mínimo de acciones
que se determine; aquellos accionistas
que posean un número inferior de
acciones pueden unirse para cubrir
dicho mínimo y votar conjuntamente.
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