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l objetivo fundamental de este primer
capítulo, que se desarrollará durante
las dos próximas semanas, es la
exposición de conceptos básicos
sobre la Bolsa. Se intentará, por
tanto, responder a preguntas elementales
como: ¿Qué es la Bolsa?, ¿Qué funciones
cumple?, ¿Cómo funciona?, ¿Quién
participa en ella?, ¿Qué se negocia?,
etc.
Nuestra
intención, como indica el propio
título del capítulo, es ofrecer
una introducción sencilla sobre
el mercado bursátil y comprensible
para cualquier persona que no posea
una formación especializada sobre
economía. Deberá, por tanto, servir
de base para la profundización que
se propondrá en los restantes capítulos
del curso.
Como
ocurre en otras muchas áreas profesionales,
el mundo bursátil utiliza una terminología
característica, cuyo conocimiento
es fundamental. Por ello, hemos
recopilado en el "Glosario bursátil"
muchas de las palabras habitualmente
utilizadas en la Bolsa, que se puede
consultar cuando sea necesario.
1. Definición y Funciones de
la Bolsa
La
Bolsa no es más ( ni menos) que
un mercado. Como en todo mercado,
se negocian una serie de productos;
se ponen en contacto compradores
y vendedores. Efectivamente, en
primer término la Bolsa es punto
de encuentro entre dos figuras muy
importantes en una economía: empresas
y ahorradores.
Las
empresas que necesitan dinero para
alcanzar sus objetivos tienen diferentes
formas de conseguirlos , una de
las más interesantes es acudir a
la Bolsa y vender activos financieros
( acciones, bonos, obligaciones,
etc) que hayan emitido.
Por
otro lado, los ahorradores ( tanto
instituciones como particulares)
desean obtener rentabilidad de sus
excedentes y entre las muchas alternativas
de inversión que existen, pueden
decidir la compra en Bolsa de los
productos emitidos por las empresas.
La
Bolsa, por tanto, cumple una función
esencial en el crecimiento de toda
economía, puesto que canaliza el
ahorro hacia la inversión productiva.
Es un instrumento de financiación
para las empresas y de inversión
para los ahorradores. Facilita la
movilidad de la riqueza.
En
su condición de mercado secundario,
la Bolsa ofrece a los compradores
de valores mobiliarios la posibilidad
de convertirlos en dinero en el
momento que lo deseen. Resultaría
poco atractivo para los inversores
no poder desprenderse fácilmente
de sus acciones, bonos, etc, cuando
necesitaran el dinero. La liquidez
que la Bolsa ofrece a los inversores
hace posible que sus diferentes
horizontes temporales de inversión,
generalmente no coincidentes con
el carácter permanente de financiación
de la empresa, puedan conjugarse
y así cumplir ambos sus objetivos.
Además,
el mercado bursátil resuelve, cada
vez con mayor eficiencia, el problema
de la valoración de los activos
financieros a través de la libre
conjunción de oferta y demanda.
Es decir, en la Bolsa el precio
de los productos financieros es
un precio objetivo puesto que se
corresponde con el valor que el
mercado da por ellos.
Para
que todas estas funciones se desarrollen
con eficiencia es muy importante
la información. La información es
a los mercados lo que la sangre
a un organismo vivo, cuanto más
limpia y mejor circule, mejor funcionará
todo el sistema. Toda la información
que pueda influir en el mercado
debe ser difundida de forma clara
y rápida a todos los participantes
en el mismo para que todos dispongan
de las mismas oportunidades. La
transparencia informativa es un
compromiso constante de la Bolsa.
La
inversión en acciones protege el
ahorro frente a la inflación. Las
acciones representan partes de activos
reales, cuyo valor monetario crece
por efecto de la inflación, por
lo que también aumenta el precio
de las acciones.
Por
último, un mercado oficial y organizado
como es la Bolsa confiere seguridad
jurídica a todas las transacciones
que se realizan y facilita la accesibilidad
de todos los participantes.
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